sábado, 15 de agosto de 2026

Cielo e Infierno

Madrugada del 31 de julio, 1997, en Barrio Samoré, escribo un cuento, El diablo enamorado. Sin interrumpirme escribo un poema, el poema del Cielo y el Infierno. Estoy saliendo de una profunda crisis personal, al comenzar de escribir este poema que transcribo aquí, sentía una infelicidad profunda, al terminarlo, una felicidad cercana a la euforia. Es que la poesía tiene el poder de trocar los estados de ánimo, la alquimia de las palabras.

Este poema fue publicado en el año 2009, en el libro de mi autoría La rosa encarnada, Rúcula Libros.

POEMA DEL CIELO Y EL INFIERNO

 

Oye lo que dice la noche

Que es más vieja que el hombre

Y que ha enterrado a todos los amores

Que se sirvieron de ella

 

Dos piedras a la cabeza

Y una a los pies

Son toda la tumba de Arturo

Bajo las aguas. Esto nadie lo sabe

La reina Ginebra murió en el convento

Adonde no fue Ofelia

Ella prefirió las aguas del lago

Juntos yacen ella y Arturo

Lejos, la tierra cubre a Ginebra y a Lancelot

Aquiles fue en verdad un cobarde en su fuerza

Helena de Troya fue la legítima mujer

Del único que peleó y murió por ella

Que se llamó Héctor el troyano

Todos los fuegos queman las manos de Tristán

Y Abelardo sigue amando el cuerpo de Eloísa

Paolo y Francesca son esposos en el Cielo

Amados por Dios

Isolda es como Ginebra

Las dos son esposas del hombre equivocado

 

Ahora se calla la noche. Yo seguiré contando

Yo escribí la historia

Nadie puede sellar mis labios

 

Juan el fiel es el esposo

De la Princesa de Oro

Ulises trenza coronas

Con el cabello de Nausícaa

Galahad se ahogó en el océano

Ya cuenta mi poema

Tres felices matrimonios

Y tres amantes ahogados. Prosigamos

El dragón venció a San Jorge

Y San Jorge es el nombre del dragón

San Agustín murió pecando

Las siete colinas están cubiertas de sangre

Y a la sombra de seis mil cruces

Hay un solo Cadalso

 

Un perro negro se despedaza a sí mismo

Eternamente

A eso lo llaman

El Bien y el Mal

 

Todos los hombres buenos

Vieron alguna vez el fantasma de su padre

Todas las flores amadas por ellos

Mueren ahogadas

Todos los caballeros

No aman mas que a su espada

Hace mucho hubo un poema

“todos los hombres matan lo que aman”

Y no todos mueren por ello

Oigan como ladra el perro negro

Mi verso es como una espada

En su punta hay un veneno amargo

Que inventó para mí mi madre Morgana

 

De noche todo se sabe

De día soy solo una pobre mujer

De noche yo escribo la historia

De noche escribo

“El amor es locura”

De día estoy doblemente loca

Prosigamos. La noche es corta y la historia larga

Galahad llevó a sus labios la santa copa

De ella bebió el veneno mortal

Que lo llevó a lo profundo del mar

Su barca arrastraba un cisne

Ese cisne blanco era la Dama del Lago

Ese día que se llevó a Galahad

El perro negro se mordió y aulló mas que nunca

 

El Norte y el Sur

Son la cabeza y la cola del perro negro

Cuando venza uno

Morirán los dos

Eso es el Apocalipsis

La última batalla

 

El primero que vea la Meca

Matará a su hermano que venga después

Pero ninguno sabe

Que ninguna tierra es santa

 

El Cielo es un poema creado

Y quemado en Alejandría

 

Si me dan tiempo lo escribiré

Lo acabaré donde la noche termina

 

El Infierno es un poema creado

Y quemado en Alejandría

 

A ese ya lo he escrito

 

La poesía es locura

Y yo estoy loca rematada

 

Jamás oí aullar tan tristemente

A un pobre perro

Me recuerda a un hermano filósofo

Que encontrando una falla en su teoría

Se desgarró a sí mismo y se mató

Él era muy joven

Pero es que la juventud es algo muy viejo

La juventud es la locura

Y yo estoy loca y amo

Pero prosigo

 

Para algunos, el perro sigue aullando

Para ellos hay esperanza

Aunque sean malos

Todavía pueden ser buenos

Pero para otros

El perro ha muerto

Para ellos no hay salvación posible

En verdad el perro agoniza

 

Escribo un poema que se llama Cielo

Ayer escribí un poema que se llama Infierno

Los dos me queman las manos

Son iguales sus estrofas

Igual el número de sus versos

En los dos se nombra a Francesca

Pero en uno ella se quema

Y en el otro es feliz

En los dos se nombra a Nausícaa

Pero en uno esta queda sola

Y en el otro no

 

Es que el Infierno es el único poema

Que laboriosamente escribieron todos los poetas

Hasta mí. Los hombres odiaron a Francesca

Y mataron a Lancelot

Y violaron las justas razones de Helena

Y admiran la fuerza de Aquiles

Mas que el valor de Héctor

Los hombres dieron a Ginebra como esposa

Al único hombre que era incapaz de amarla

Son las cosas que ocurren en el Infierno

El infierno creó el Océano

Que me separa de único hombre

Al que daré este poema para que lo queme

Que es lo mismo que ofrecerle toda Troya

Para que arda nuevamente

Es que el amor es la locura

Y yo estoy loca rematada

 

El cielo es una locura

Que suponen los hombres

Sin atreverse a vivirla

Pero es que el valor es la locura

Y la poesía es la locura

Y la guerra es la locura

Y el Cielo es la única de todas las locuras

Que vale la pena amar

Porque una mujer que no es capaz de amar

A un hombre que hiere con sus ojos

De izquierda a derecha su rostro

No merece llamarse mujer

Y un hombre que no sabe morir

Por Helena de Troya

O prefiere el fuego de su hogar

A las lejanas playas de Nausícaa

No merece llamarse hombre

 

Y solamente una mujer tiene en sus manos el Paraíso

Y nadie más que una mujer

Puede escribir el Cielo

 

 

 Paula Ruggeri

 

 


martes, 14 de julio de 2026

La biblioteca de Jorge Luis Borges recuperada

 El texto siguiente con su listado de libros es suficiente prueba de que la colección borgeana de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno no apareció simplemente en unas cajas, casi por azar. Fue hallada después de una búsqueda persistente, con parámetros estudiados y calculados. Con conocimiento y voluntad.

Es decir, los libros estuvieron en unas cajas, pero al no reconocer su valor, el personal de Procesos Técnicos de Libros los dispersó en el Depósito General, con ubicaciones disímiles.

De esos libros dispersados con irresponsabilidad, tras una búsqueda realizada en la base de datos cada vez que podía sentarme en una computadora, elaboré un listado de títulos, números de registro y lo más importante, las preciosas ubicaciones.

Este proyecto con su listado de libros y ubicaciones fue presentado por primera vez a Héctor Yanover, en 1995. Cada nueva gestión recibía también el proyecto insistente. La primera respuesta, positiva fue de Josefina Delgado, subdirectora, en el año 2001.

    A partir de allí, la colección siguió sumando libros, hasta la conformación de un Centro de estudios borgeanos, en la vieja sede de la calle México en la ciudad de Buenos Aires.

Por mi parte, cuando vi la colección encaminada, no tardé en darme cuenta de la hermosa experiencia borgeana que como escritora tuve en silencio, sola en el escritorio de sellado, mientras los demás se iban a la hora del almuerzo. Sola con esa letra inconfundible, buscando y explorando sin apoyo institucional. Entendiendo que a veces la literatura desaparece detrás de intereses que poco tienen que ver con ella y que muchas veces el pequeño peón logra cruzar el tablero.

A continuación, el proyecto borgeano que presenté una y otra vez a las autoridades de la BNMM, hasta el año 2001.

COLECCIÓN JORGE LUIS BORGES

NECESIDAD DE SU FORMACIÓN

 

 

No es una circunstancia común aquella que nos coloca en la posición de poseer parte de la biblioteca de uno de los escritores más importantes del siglo veinte, y guardar aquellos ejemplares que estudió en el período de su formación como escritor. Las bibliotecas personales de los escritores han sido siempre útiles a la hora de analizar su obra. Como ejemplo de esto, podemos recordar que las Lecciones de literatura de Vladimir Nabokov fueron enriquecidas luego de su muerte con las notas, a veces desordenadas y dispersas, que el propio Nabokov realizó en los márgenes de su edición del Quijote, y que éstas son estudiadas por universidades de todo el mundo.

            Jorge Luis Borges alude en toda su obra a Dante Alighieri; la Biblioteca Nacional posee el ejemplar de La Divina Comedia con el que realizó sus primeras lecturas y sus primeros comentarios.

            Entre 1968 y 1973, Jorge Luis Borges donó 156 libros. Muchos de ellos son libros que le enviaban autores noveles y antiguos alumnos admiradores de su profesor, otros son ediciones de su propia obra, más hay un porcentaje llamativo de libros que formaron parte de su propia biblioteca, y de cuyo estudio son prueba los trazos inconfundibles de su puño. El motivo por el cual los donó permanecerá para nosotros incierto, pero tal vez no sea equivocado pensar que quiso que esos ejemplares y esos comentarios nos fueran útiles hoy a nosotros, y no es descabellado pensar que ellos contienen una Cifra o un conjuro: tratándose de Borges, podemos abrigar esa seguridad.

            En términos puramente literarios o metafísicos (y como es sabido el universo borgeano impide establecer una diferencia entre la metafísica y la literatura), para hallar la Cifra o interpretar el sentido exacto del conjuro precisamos de todas las piezas del enigma y de todos los términos del silogismo.

            En términos bibliotecarios, se impone la creación de una colección, formada por todos esos ejemplares comentados, cuyo resguardo en el tesoro de la Biblioteca garantice su disposición a los investigadores y estudiosos de la obra y la personalidad de Borges.

 

 

 

CARACTERÍSTICAS DE LA COLECCIÓN

Para desarrollar esta colección de perfil particular dentro de los fondos de la Biblioteca, no es necesario disponer de recursos extraordinarios, pudiéndose preparar con un mínimo de personal y material, del que la Biblioteca ya dispone.

            Las tareas a realizarse serían:

• Ubicar el material donado por Borges.

• Seleccionar el material pertinente: comentados, citados por Borges, etc.

• Asignarles una nueva ubicación y modificar el registro en la base de datos.

• Realizar resúmenes en dos niveles. En el primero, que será incluido en el registro, se informa brevemente sobre las características particulares del ejemplar. En el segundo, que no necesariamente será incorporado al registro de la base de datos, se hará un análisis de las anotaciones de Borges y del significado del libro en su obra.

 

 

 

OBJETIVOS

 

El objetivo principal de la creación de la Colección Borges es cubrir una carencia de la Biblioteca, ya que, a pesar de que lo contó como su director siendo un escritor de trascendencia internacional, no existe un reconocimiento concreto a su labor intelectual por parte de la institución. Contar con el material bibliográfico en los fondos de la biblioteca abre posibilidades que no merecen ser desaprovechadas, pudiéndose constituir una colección de trascendencia con un mínimo de recursos que convierta a la Biblioteca en referente para los estudios borgeanos.

 

 

 

Paula Ruggeri

 


LISTADO DE OBRAS

 

La siguiente es una selección de los libros que fueron donados por Borges. Esta lista no es un catálogo, sino que ofrece los datos mínimos necesarios para la ubicación de los libros.

 

Reynold, Gonzagne de. Le monde barbare et sa fusion avec le monde antique, v. 5: les germains.

Ubicación: S2AI 22 4 4 13

Buddhism and zen.

Ubicación: S2AJ 29 1 1 33

 

Lin Yutang, comp. The wisdom of Lao-Tse.

Ubicación: S2AJ 27 4 3 58

 

Marthe, Constant. Le poeme de Lucrèce: morale, religion, science.

Ubicación: S2AJ 31 1 1 2 6

 

Diccionario de hebraísmos y voces afines. Schelman, Lázaro, 1952.

Ubicación: 809.24(038) S15 REF

 

Myths after Lincoln. Lewis, Lloyd, 1940.

Ubicación: S2AJ 26 3 2 22

 

Dostoievsky, Fedor. Crime and punishment.

Ubicación: S2AJ 28 2 4 42

 

Virgilio. Eglogues; Georgics; Aenids.

Ubicación: S2AJ 34 1 3 93

 

Lucrecio Caro, Tito. On the nature of things.

Ubicación: S2AH 54 1 4 20

 

Ruggiero, Guido de. La filosofía del cristianesmo delle origini a Nicea.

 

Ford, Boris. The Pelikan guide to English literature: v. 1, The age of Chaucer.

Ubicación: S2CF 11 1 2 26

 

Ford, Boris. The Pelikan guide to English literature: v. 2, The age of Shakespeare.

Ubicación: S2CF 11 1 2 27

 

Van Doren, Carl. The American novel.

Ubicación: S2CF 11 5 3 19

 

Elliot, T. S. The family reunion.

Ubicación:: S2CF 14 1 5 15

 

Boas, Frederick. An introduction to Stuart drama.

Ubicación: S2CF 14 5 1 35

 

Buber, Martin, comp. Ten rungs: hasidic sayings.

Ubicación:: S2CF 14 3 5 27

 

Approches de l’Inde: textes et études.

Ubicación: S2CF 14 5 1 20

 

Jordan, John E. Thomas de Quincey, literate critic: his method and achievement.

Ubicación: S2AJ 23 1 3 08

 

Lowric, Walter. Kierkegaard.

Ubicación: S2AJ 23 2 5 6 2

 

Ruggiero, Guido de. La filosofía moderna, de Vico a Kant, v.3

Ubicación:: S2AJ 27 2 1 40

 

Haya Kawa, S. I. Language in action.

Ubicación: S2AJ 26 4 1 32

 

McDonald, George. Phantastes, a faerie romance.

Ubicación:  S2AJ 26 3 5 40

 

Ruggiero, Guido de. La filosofía moderna, l’etá cartesiana, v. 1

Ubicación: S2AJ 27 3 3 46

 

Mencio. The book of Mencius (abridged)

 

Rossi, Mario. Gusto filológico e gusto poetico: questioni di critica dantesca.

Ubicación: S2AJ 27 3 5 42

 

Colvin, Sidney. The letters of Robert Louis Stevenson.

Ubicación: S2AJ 28 5 1 50

 

Mill, R. D. F. Pring. Los calderonistas de habla inglesa y La vida es sueño: métodos del análisis temático estructural.

Ubicación: S2AJ 28 5 5 01

 

Tillyard, E. M. W. Five poems (1470-1870: an elementary essay on the background of English literature.

Ubicación: S2AJ 29 1 4 5 1

 

Bréhier, Emile. La philosophie du mogen age.

 

Nicoll, Allardyce. British drama: an historical survey from the beginnings to the present time.

Ubicación: S2AJ 29 5 1 2 3

 

Melville, Herman. Moby Dick. New York: The Modern Library, 1926.

 

Herodoto (et al). Greek historical thought: from Homer to the age of Heraclius.

Ubicación: S2AJ 29 5 4 3 2

 

Russell, Bertrand. Human knowledge: its scope and limits.

Ubicación: S2AJ 29 5 4 1 2

 

Miller, Penny. The raven and the whale: the war of words and wits en the era of Poe and Melville.

Ubicación: S2AJ 30 1 4 2 6

 

Lewis, C. S. English literature in the Sixteenth century, excluding drama.

Ubicación: S2AJ 30 2 3 24

 

Houghton, Leighton. In the steps of the anglo saxons.

 

James, Henry. The spools of Poynton: with a London life, the chaperon

Ubicación: S2AJ 30 4 1 47

 

Knights, L. C. Explorations: essays in criticism mainly on the literary of the seventeenth century.

Ubicación: S2AJ 30 4 4 19

 

Navarro Monzó, Julio. La actualidad filosófica de Jacobo Boehme.

Ubicación: S2AJ 30 4 3 09

 

New directions in prose and poetry.

Ubicación: S2AJ 30 5 1 20

 

Ajman, Soheil. Avicerna, his life and works.

Ubicación: S2CF 12 3 2 29

 

Filón, Augustine. Recollections of the empress Eugenie.

Ubicación: S2AJ 30 5 2 08

 

Shelley, Godwin and their circle.

Ubicación: S2AJ 30 5 5 54

 

Cosmo, Umberto. Guida a Dante.

Ubicación: S2AJ 30 5 3 29

 

Montaigne, Michel de. The essays, v. 3.

Ubicación: S2AJ 31 1 2 03

 

Graves, Robert. Jesus in Rome: a historical conjeture.

Ubicación: S2AJ 31 1 1 24

 

Pearce, Roy Harvey. Historicism once more: problems and ocassions for the American scholar.

Ubicación: S2AJ 31 1 4 08

 

Sandburg, Carl. Complete poems.

Ubicación: S2AJ 31 2 3 02

 

Pater, Walter. Plato and platonism: a series of lectures.

Ubicación: S2AJ 31  4 1 65

 

Clouston, T. S. Unsoundress of mind.

Ubicación: S2AJ 31 5 4 12

 

Haymater, Richard E. From Pampas to hedgerows and downs: a study of W. H. Hudson.

Ubicación: S2AJ 31 5 4 19

 

Brooks, Van Wyck. The ordial of Mark Twain.

Ubicación: S2AJ 27 4 2 35

 

Allan, D. J. The philosophy of Aristotle.

Ubicación: S2AJ 27 4 3 65

 

Baugh, Albert C. A history of the English language.

Ubicación: S2AJ 27 5 1 25

 

Mayor, Joseph B. Chapters on English metre.

Ubicación: S2AJ 28 2 6 45

 

Eckerman, Juan Pedro. Conversations with Goethe.

Inv. 107.341

 

Crane, Stephen. The red badge of courage.

Ubicación: S2AJ 28 4 4 60

 

Lonrot, Elías. Kalevala; the land of the heroes, v 1

Ubicación: S2AJ 32 3 3 27

 

Elliot, Charles. Hinduism and buddhism, v. 3

Inv. 116.582

 

Montagne, Michel de. The essays, v. 2

Ubicación: S2AI 22 3 4 28

 

Dickinson, William Croft. Andrew Lang, John Knox and the Scotish presbyterianism.

Ubicación: S2AJ 33 3 3 46

 

Rose, Herbert Jennings. Andrew Lang, his place in antrophology.

Ubicación: S2AJ 33 3 3 47

 

Bowra, Maurice. Homer and his forerunners.

Ubicación: S2AJ 33 3 3 45

 

Montagne, Michel de. The essays, v. 1.

Ubicación: S2AJ 33 4 1 05

 

Hume, David. Philosophical works.

Ubicación: S2AJ 33 5 3 05

 

Longfellow, Henry Wordsworth. Poetical works.

Ubicación: S2CN 11 3 4 23

 

 

jueves, 11 de junio de 2026

Mi libro La Cifra Adversa: un adelanto

 

PROLOGO A LA CIFRA ADVERSA

 

Para referirme a estos cuentos de fantasía, tengo que decir que han sido también experiencias, lo cual puede resultar extraño. Fueron escritos casi siempre de madrugada y muchas veces oyendo el canto del zorzal. Algunos de ellos, como El Diablo enamorado o La sangre de Cristo se foguearon con la temperatura propia de los mitos y relatos artúricos, pero con esos recursos de la prosa a los que solo la poesía puede apelar.

                Los fantasmas también aparecen en estas páginas, y lo curioso de escribir estos cuentos fue que por momentos las palabras fluyeron de una manera extraña y satisfactoria. Casi, casi, como si los hubiera dictado un fantasma.

                El breve relato La cifra adversa merece un párrafo aparte. Cuento borgeano (deliberadamente) sobre un personaje histórico que me resulta fascinante, Pico della Mirandola. Fue escrito en una oficina de una biblioteca mientras yo trabajaba, justamente, con la biblioteca personal de Borges. Está inspirado por su letra, sus citas, su universo. Pero con un protagonista, maestro del humanismo salvaje renacentista, que siento muy propio de mi narrativa.

                Los mitos son un alimento frecuente en estos relatos donde leyendas guaraníes se emparentan y dialogan con personajes homéricos, antiguas voces convocadas, viejos árboles que siempre reverdecen y pájaros enamorados de una flecha.

                La Fantasía puede expresar el amor como conflicto, la muerte desgarradora, las heridas de combate, entre página y página y propone un orden ficcional al azar. Así la figura escurridiza de una ondina acompañará en este libro de cuentos como la oscura figura de un zombi, poetas que siguen escribiendo desde la tumba y por supuesto una bruja, y cuando no, el diablo.

                De niña tuve un libro de los Hermanos Grimm, sus Cuentos de Hadas. Tal vez, realmente, hada signifique fata, destino en latín. Cuentos de destino. Desde esa lectura de asombro a mis siete años hasta este libro han pasado largos años, de lectura, escritura y experimentación.

                Bienvenidas las hadas y los cuentos.

               Para quienes deseen adquirir el libro, este es el link

               La Cifra Adversa, Paula Ruggeri | MercadoLibre

viernes, 8 de mayo de 2026

El bar de Luca

 La letra de La rubia tarada, canción de Sumo, lo deja claro. Dice entre otras cosas: "Basta, me voy, rumbo a la puerta/ y después al boliche a la esquina/ A tomar una ginebra con gente despierta/ Esta sí que es Argentina/ Una noche en New York City."

El tema era cantado por Luca Prodan (1953-1987) con un tono entre potente e irónico. Personalmente tengo una admiración triste por Luca, sobre todo por esta frase que dijo en una entrevista. "la heroína es el paraíso, pero no se puede vivir el paraíso sin morir". La New York City a la que se refiere es la clásica discoteca de la Av. Alvarez Thomas.

La conocí de la puerta para afuera, jamás entré. Estaba muy llena de pseudo-punkitos de Belgrano, además de rubias que gastaban en la peluquería.

    Yo siempre preferí el bar de la esquina. Sí, el mismo de la "gente despierta". El boliche a la esquina donde Luca tomaba ginebra. Pero empecé a ir a escribir a ese bar en 1988, un año después de la muerte de Luca.

    El bar, que tenía una sola luz amarilla, ocupaba toda una esquina. Tenía un solo camarero, que se tomaba todo con mucha calma. El ambiente era variado: enfrente la discoteca, con un público de rubias y hombres encajados en Fiorucci, un prostíbulo a una cuadra, con sus jóvenes mujeres y clientela, además los obreros de una fábrica cercana. Y una adolescente entusiasmada por la escritura.

Los viernes a la noche entre las diez y las doce de la noche ocupaba una mesa del bar en ebullición y escribía una novela existencialista que todavía guardo en un cuaderno de espiral. La extraña mezcla de ambientes me inspiraba, los pseudo-punkitos enfundados en Fiorucci comiendo una hamburguesa o compartiendo la barra con un obrero que tomaba una ginebra, o las trabajadoras sexuales caminando entre las mesas donde conversaban rubias con caras conchetas.

Y yo, en una mesa de ese boliche a la esquina. Que tal vez alguna vez ocupó Luca Prodan.